El viajar en el transporte publico es una fuente inagotable de historia, por el personal, las situaciones, y el servicio en si (ciertas horas del día son mucho mas propicias para estas anécdotas, y si es por la noche, y después de salir de fiesta, mas todavía)
A pesar de las obras del metro que afectan desde hace meses la L1 (la roja) del metro de Barcelona, los políticos y autoridades competentes (lo de competente es un decir), juran y perjuran que la línea ha mejorada, y el tiempo de espera se ha reducido.
Pero claro, estoy seguro que ellos mucho con el metro no van (mas o menos, como los directivos de Renfe en sus trenes, sino ya estaría arreglado hace tiempo el tema)
Porque hoy, por la mañana en plena hora punta (en concreto a las 8:15), y cuando hay horas y horas durante el día, ¿Que hacen en el metro?. Pues no se les ocurre otra cosa que llevar el metro que pasaba a cocheras.
Obviamente, esto provoca que el tiempo de espera aumente (curiosamente el tren que sigue al que va a cocheras, siempre tarda mas que el tiempo de espera oficial entre metros, normalmente mas o menos el doble), que la gente se acumule en la andana, que una vez llegue el otro metro, mas parezca una lata de sardinas que un vagón, si es que consigues entrar, que esa es otra.
Al final lo que consigue es, llegar al trabajo, tarde como no, sudado y con una mala leche increíble (de manera secundaria te consigue despertar del todo, aunque en este aspecto sigo siendo un tradicionalista y prefiero te o café)
Pero eso si, el metro ha mejorado, o eso dicen
1 comment:
Yo tengo claro que nunca mejorará
A mi lo que más gracia me hizo fueron los carteles de tiempos de espera segun franja horaria.
No cumplen ni una de esas previsiones.
El servicio de FFGG antes era nefesto.. ahora puntual como un reloj atómico
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